Los alimentos contaminados por bacterias, virus, químicos y otros elementos potencialmente perjudiciales causan 866 millones de enfermedades y 1.5 millones de muertes al año en todo el mundo, siendo los niños especialmente vulnerables, advierte este jueves un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La investigación, publicada en ‘The Lancet Global Health’, indica que los menores de cinco años tienen un riesgo tres veces mayor de enfermar por estos alimentos inseguros, y sufren un tercio de todos los casos, incluidas enfermedades diarreicas que a esas edades pueden ser mortales.
Además, advierte la OMS, la exposición de los niños a químicos peligrosos en los alimentos, como el metilmercurio o el plomo, puede dañar a su cerebro, causando problemas neurológicos y del desarrollo para el resto de sus vidas.

